sábado, julio 08, 2006

Viaje Utópico o la vuelta automovilística…

Estaba pasando por un tiempo de sequía literaria y mi hermano por un tiempo de sequía de tiempo… asi que nuestra bitácora virtual iba a pasar por un momento de déficit de atención o si se le quiere entender en lenguaje técnico “0 actualización”.…hasta que en una conversación virtual con el Seňor Proaňo salió el tema de los sueňos… Me acuerdo que cuando yo estaba todavía sufriendo los embates de la universidad y mi hermano todavía estaba en el colegio, soňabamos que algún día íbamos a comprar un vehículo todo terreno y que partiríamos, con dos bicicletas montadas en la parte trasera, a recorrer nuestro bello país de norte a sur de este a oeste. En ese tiempo se me imaginaba como una aventura sin par y hasta cierto punto hemos cumplido con tal sueňo… aunque nos falta rotundamente la carretera Austral. Sin embargo, nuestra imaginación nos ha llevado más lejos, a donde nunca antes imaginación alguna había estado, a trascender de manera imperturbable todos los cánones... nos imaginamos un viaje por europa en motocicleta... El viaje empezaría obviamente por la Madre Patria, Espaňa para seguir por los valles de Provence, cruzar el Canal de la Mancha y conocer el Reino Unido, para luego volver para revolotear por las calles de Paris y Bruselas... Imposible no pasar a Amsterdam (cuna de mi pintor favorito, Vincente Van Gogh y casa de decenas de sus obras de arte) para luego continuar con rumbo conocido hacia tierra teutónica y su cápital Berlin. Tomando rumbo al sur pasaríamos por Suiza (para reponer nuestra necesidad de chocolate) antes de enfilar con destino inquebrantable hacia Italia, que la recorreríamos toda: Milan, Venecia, Turin, Assissi, Pisa, Florencia, Siena, Roma, Napoles y Palermo; antes de dirigirnos de nuevo hacia el norte, hacia Viena y posteriormente hacia la Praga de la República Checa, Varsovia, St. Petersburgo y Moscú. En mi imaginación nos demoraríamos un aňo, en el que seríamos ciudadanos del mundo de los patiperros, con la brisa en la cara y una sonrisa con aroma a libertad.












Lo de la motocicleta, lo estoy repensando, y mientras pensaba encontré fotos de otros vehículos que a lo mejor pudieran ser dignos de tal aventura. Seňor Proaňo, Que le parece un SMART? O un Fiat cinquecento? o este menjunje sin marca? O quizás un Fiat 600 multipla? piense que su hermana ya tiene unos aňitos en el cuerpo y que un poquito más de espacio puede ser más que útil para almacenar todo el chocolate que me quiero traer de Suiza!.