Recuerdos inquebrantables...
Hoy encontré esta foto de una ardilla en un sitio cualquiera... me trajo recuerdos imperturbables de cuando me contaba entre las pocas personas en el mundo de tener una mascota de libre albedrío: Señorita. Mi ardilla preguntona y sin verguenza, tenía una personalidad única y especial, lejos de amedrentarse por su tamaño defendía lo que consideraba suyo sin considerar desigualdades.Señorita era inteligente y ágil, se dejaba querer y aprendía mil cosas a velocidad luz. Me alegraba todas la mañanas cuando venía a buscar desayuno y cuando se enojaba conmigo ( o cuando quería cersiorarse de que era regalona) pedía su "desayuno en la cama", es decir quería que se le sirviera en su árbol preferido... también era un poco celosa y contadas veces se enojó conmigo porque saludaba al perro del vecino ( "Doggie") antes de que a ella, en esas ocasiones, el "desayuno en la cama" siempre fue la solución a tan delicado conflicto. Señorita también tenía la desfachatez de entrar "como perro por su casa" a buscar sus propias nueces cuando no se le atendía a tiempo, pero la mayoria de las veces esperaba pacientemente en la puerta por su ración diaria de comestibles. Me hace mucha falta su presencia... más de lo que yo misma hubiese imaginado. Ayer alguien me preguntó si planeaba "tener" otra ardilla... mi respuesta? No se puede... porque Señorita era única y especial, era mi "rosa" y definitivamente me tenía domesticada... ¿Será otra ardilla capaz de amaestrarme?


0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home