jueves, noviembre 23, 2006

Cor Unum...

Hoy por la maňana, mirando la televisión con un buen tazón de chocolate caliente en mi regazo, ví una historia acerca de un cura que había abierto un comedor comunitario cerca de Boston… después de 6 aňos en este país… todavia me asombra tanto que en éste uno de los paises más ricos del mundo haya tanta pobreza como en Chile… mi querida nación natal y país en desarrollo… La pobreza acá tiene una cara diferente, se disfraza con un poco más de bienestar material, acá no hay casas de carton, pero la simple necesidad de un curita de tener un comedor comunitario revela la cara irónica y oculta de la pobreza en estas longitudes.
Lo que más me asombró de la nota fue que este comedor, a diferencia de los que abundan por otras partes , no sólo se preocupa de dar un plato de comida caliente sino que también en darle dignidad a la persona recibiendo este plato de comida, asi que en vez de formarse en fila para recibir el sustento diario, los beneficiarios se sientan en mesas redondas cubiertas con manteles, y alguien les sirve como en un restaurant. Esta imagen trajo a mi memoria otras instancias en las que he presenciado la conjunción de caridad y dignidad… recomendación que San alberto Hurtado no se cansaba de predicar, que practicaba en cada una de sus acciones y que todavía inspira su más grande obra… Cor Unum, un corazón, es el compromiso social de la iglesia para con los más necesitados… más que caridad sino que también dignidad para los menos afortunados en este mundo.

Hoy en el país de los gringos se celebra el día de Acción de Gracias, se celebra con pavo y una gran cena… toda esta tradición me es ajena, excepto el hecho de dar gracias… eso no lo dejo sólo para un día en el aňo… trato de hacerlo más seguido, después de todo las bendiciones en mi vida son innumerables, incontables, incalculables… Hoy en todo caso doy gracias especiales por estos modelos de comportamiento que Dios nos manda para que aprendamos a ser mejores cristianos: San alberto Hurtado, Madre teresa y todos los padres o’bryan’s que iluminan la necesidad de no sólo dar caridad sino de que la dignidad es tambien algo necesario… después de todo el pobre es Cristo… Cristo sediento, Cristo hambriento, Cristo sin ropa.