domingo, diciembre 03, 2006

Las cartas...


En un rincón de uno de mis estantes con libros, hay una caja negra llena de recuerdos. La mayoría de estos pedazos de memoria son cartas de mis amigas/os. He tenido amigos por carta desde que tengo memoria, y la alegria de recibir una carta se contaba entre una de esas experiencias que mas atesoro de mi niňez y adolescencia. Hoy en día toda comunicación con mi gente querida pasa por medios electrónicos computarizados, dícese correo electrónico, o por teléfono, muy conveniente y me encanta la rapidez y eficiencia con que recibo noticias, pero hay algo especial acerca de recibir una nota escrita por el puňo y letra de un ser querido.



De los cientos de cartas que tuve, sólo he guardado las más significativas, las de mis amigas/os más cercanas. Algunas tienen más de 20 aňos, otras son más recientes... Las cartas de mi amiga Marce siempre han tenido un rincón especial, nos la pasabamos todos los días juntas en el colegio y durante los fines de semana armabamos panoramas en Arica Vice. Pero a principios de los 90 cuando me dio por viajar al sur a visitar a mi familia extendida, nuestra amistad se basaba en cartas que iban y venían sin cesar en un ajetreo constante convertido en conversación tangible a la distancia.

Muy de vez en cuando recibo algo escrito en lápiz y papel... a veces me baja la nostalgia y releo las notas del pasado, siempre me traen lindos recuerdos.