lunes, mayo 22, 2006

Mi Gran Capital...

Por alguna razón me he acordado de mi vida en Santiago y de todas las maravillosas experiencias y la gente que conocí allá. Santiago es la capital de Chile y es por decirlo de alguna manera la mitad de Chile. Casi la mitad de los chilenos viven hacinados en esa gran capital que se expande sin límites hasta convertirse en región única: la region Metropolitana. Llegué a vivir a Santiago a principios del 1997, a hacer mi práctica profesional. Quien sabe el porque, pero Santiago siempre provocó una fascinación especial en mi psique, quizás por el mundo de oportunidades culturales que ofrece: cine arte, teatro, música clásica, ópera, etc. Quizás por el paso de vida, tan rápido que es díficil parar.
Lo cierto es que después de vivir en Arica de paso cansino, vivir en Santiago fue una experiencia acelerada y generadora de adrenalina virtual . Trabajé en los rincones más recondidos de la ciudad cruzándola de un extremo a otro hasta dos veces en un día. Cuando recién llegué a la "gran capital", decidí inciar un mapa mental del centro con todas las calles y lugares mencionados en esa copia feliz y autóctona de “Monopolio”. Divagar por las calles aprendiendo cada uno de los recodos del centro fue una aventura que duró muchos meses. Generalmente dedicaba una tarde de la semana a pasear por el centro. El paseo Ahumada, Agustinas, Huérfanos, Amunátegui, Monjitas, Moneda, etc. vieron las suelas de mis zapatos innumerables veces en este ir y venir con propósito. Uno puede ver lo esencial de Santiago en el Centro y aunque hay lugares en la Región Metropolitana que pueden ser más bonitos y hermoseados, no hay como el paseo ahumada al mediodía de un día de semana, para descubrir el cáracter erudito, troglodita, simpático, taciturno, excéntrico, creativo, pero por sobre todo chileno, del santiaguino.